Deriva de un animal de un animal que tiembla (2015-20)

Trayecto ensimismado a través de los innumerables corredores de este laberinto, donde sobreviene igual el asombro, la atracción o el vértigo. Intersticios donde convergen luz y oscuridad, fluyen y pugnan, prende la chispa: el misterio de estar y desaparecer, la lúcida fiereza de lo desconocido, el centro: la pregunta que somos, el enigma que vale más sentir que resolver.